miércoles, 23 de septiembre de 2015

LA COMUNICACIÓN HUMANA Y SUS ELEMENTOS
 EL SIGNO LINGÜÍSTICO: COMPONENTES Y CARACTERÍSTICAS 
EL LENGUAJE VERBAL Y SUS FUNCIONES 

 1. LA COMUNICACIÓN HUMANA Y SUS ELEMENTOS 

 1.1. La comunicación 

 La comunicación, en líneas generales, es el proceso mediante el cual se transmite una información de un punto a otro. La comunicación humana es un fenómeno complejo en el que deben considerarse no solo la transmisión de información, sino también otros factores como la intencionalidad comunicativa del emisor, o el reconocimiento de esa intencionalidad por parte del receptor. Cuando en la salida del autobús una persona pregunta a otra “¿Va a salir?”, lo normal es que el oyente la deje pasar, pues lo que realmente entiende es “Déjeme pasar”. La capacidad comunicativa no es privativa de los seres humanos pues también existe en el mundo animal. Sin embargo, el lenguaje humano se diferencia radicalmente de otros sistemas de comunicación existentes entre los animales y puede ser utilizado con diversas funciones. Las personas no solo recibimos y emitimos mensajes verbales. También podemos transmitir información a través de gestos, actitudes y códigos no verbales. Además, el medio en el que vivimos nos ofrece diferentes informaciones mediante la presencia de diversos signos. La capacidad humana para la comunicación verbal se concreta en las diversas lenguas o idiomas.

 1.2. Elementos que intervienen en el proceso comunicativo 

 En la comunicación humana intervienen los siguientes elementos: emisor, receptor, mensaje, canal, código y contexto o referente.



Emisor: es quien tiene la intención de transmitir una información, para lo cual elabora 
un mensaje y lo envía hasta su destinatario. 
 Receptor: es aquel que recibe el mensaje y lo interpreta. No se debe confundir el receptor con el destinatario. En ocasiones no son la misma persona. El receptor del mensaje es cualquier persona que lo descodifica e interpreta. El destinatario es aquel a quien el emisor dirige su mensaje. 
 Mensaje: es la secuencia de signos que el emisor elabora para transmitir la información. 
 Canal: es el medio físico por el cual el mensaje va del emisor hasta el receptor. Llamamos ruido a cualquier alteración en el medio físico de transmisión que dificulte la comunicación: el sonido ambiental, la excesiva distancia entre los interlocutores, algún sonido estruendoso, etc. Si la comunicación es escrita, podemos llamar ruido a una caligrafía defectuosa, a una mancha en el papel, etc. 
 Código: es el conjunto de signos y de reglas para combinarlos que el emisor utiliza para elaborar el mensaje. Contexto o referente: en sentido general, se denomina situación comunicativa al variado conjunto de circunstancias o hechos que afectan al emisor y al receptor y que condicionan la interpretación del mensaje. Podemos definirlo como el conjunto de circunstancias, conocimientos y creencias que el emisor y el receptor necesitan para producir e interpretar enunciados. Podemos diferenciar dos contextos diferentes: 
 -Contexto lingüístico: está constituido por los mensajes verbales que ambos interlocutores hayan intercambiado previamente. 
-Contexto situacional o situación comunicativa: es el conocimiento de aquellas circunstancias personales, espaciales, temporales, históricas, etc. que son relevantes en una comunicación. 

 2. EL SIGNO LINGÜÍSTICO: COMPONENTES Y CARACTERÍSTICAS 

 2.1. El signo 

 Un signo es cualquier cosa que se pueda percibir por los sentidos y que represente una realidad determinada para alguien que la interprete. Los signos nos permiten representar conceptos o realidades. Gracias a ellos podemos comunicarnos. 

 2.2. El significante y el significado 

 Los signos están formados por dos elementos inseparables: el significante y el significado.

 El significante es la parte física del signo, lo que percibimos por los sentidos. En una palabra serían los sonidos que emitimos para pronunciarla. En el dibujo que aparece en la puerta del servicio de un bar para indicarnos que es el de hombres, sería el mismo dibujo. 

 El significado es lo que entendemos al percibir el significante, el concepto que evoca en nuestra mente. En el caso de la palabra, lo que nos quiere decir. En el caso del dibujo de la puerta del servicio, que ese es el que está reservado para uso de los hombres. 

 2.3. Tipos de signos 

 Los signos se pueden clasificar de muchas formas: 

-Si nos fijamos en su origen, hablaremos de signos naturales y artificiales. Los signos naturales son aquellos que no han sido creados por nadie. Su origen es algún fenómeno de la naturaleza. Por ejemplo, la fiebre, que es un signo natural que anuncia la presencia de una enfermedad. Los signos artificiales, sin embargo, se crean intencionadamente para representar algo y poder comunicarlo. Por ejemplo, una cruz verde es un signo creado artificialmente para representar una farmacia. 

 -Si tenemos en cuenta el canal de percepción, es decir, el sentido que nos permite la percepción del signo, podemos clasificarlos en signos visuales (un mapa, una palabra escrita…), signos auditivos (un timbre, una palabra hablada…), signos táctiles (un apretón de manos, el alfabeto Braille…), signos olfativos (un perfume, el olor a podrido de un alimento caducado…) y signos gustativos (determinados sabores de un vino pueden ayudar a determinar su calidad para un entendido). 

 -Dependiendo de la intención, podemos clasificar los signos en intencionados y no intencionados. La pantalla en la que nos avisan de que hay un atasco en la carretera porque ha habido un accidente es, sin duda, un signo intencionado. Sin embargo, si viéramos un coche volcado en mitad de la carretera, nos indicaría que ha habido un accidente de forma involuntaria, es decir, no intencionada. 

 -Atendiendo a la relación que se establece entre el signo y el hecho u objeto al que representa, hay tres tipos fundamentales de signos: indicios, iconos y símbolos. 

a) Indicios: Están basados en la relación causa-efecto entre dos hechos. Si en un partido de baloncesto vemos que un jugador cojea, pensamos inmediatamente que se ha lesionado. Solo con ver el efecto (la cojera) somos capaces de imaginarnos su causa (la lesión). De la misma forma podemos decir que la fiebre es un signo de enfermedad, o que las nubes negras nos avisan de que va a haber tormenta, o cuando vemos a lo lejos una columna de humo, pensamos que debe de haber un fuego. 

 b) Iconos: Se basan en la relación de semejanza entre dos hechos u objetos.




c) Símbolos: Son signos convencionales, es decir, mantienen una relación arbitraria con el objeto o hecho al que representan.



2.4. El signo lingüístico y sus características 

 El lenguaje verbal es nuestra forma principal de comunicarnos. Las palabras, como todo signo, tienen significante y significado. El significante está formado por los fonemas sucesivos que reconocemos cuando alguien pronuncia una palabra. En el caso de que sea una palabra escrita, su significante está formado por las letras. Por otra parte, el significado de esa palabra es lo que entendemos al escucharla o al leerla. Veamos el ejemplo: 

Significante de una palabra oral: /kása/ 
Significante de una palabra escrita: casa 
Significado: edificio para habitar. 

 No hay que confundir el significado del signo con el objeto al que representa, es decir, con su referente. El significado de la palabra “casa” no es una casa concreta, sino la idea que tenemos de lo que es una casa.

 Los signos lingüísticos tienen una serie de características que los diferencian de otros tipos de signos: 

-Son orales. Se transmiten preferentemente mediante sonidos, aunque también pueden transmitirse gracias a la escritura. 
-Son arbitrarios. La relación entre el significante y el significado es arbitraria, convencional, no motivada. Nada tiene que ver la palabra casa con el significado edificio para habitar. Aunque existen casos de conexión no arbitraria, como las onomatopeyas, son esporádicos. Esto se demuestra observando cómo el significante para referirnos a un mismo significado varía en cada una de las lenguas. 
-Son lineales. Muchos mensajes no lingüísticos se forman emitiendo al mismo tiempo los diferentes signos que la componen. Por ejemplo, la señal de prohibido adelantar tiene varios signos simultáneos: la forma circular, la orla roja sobre fondo blanco, el dibujo de los dos coches, etc. En la comunicación verbal eso no es posible. Tanto al hablar como al escribir los signos lingüísticos han de aparecer uno tras otro, linealmente. -Tienen la capacidad de desplazamiento, es decir, pueden referirse a hechos alejados en el tiempo y en el espacio en el que se produce la situación comunicativa. 
-Cuentan con la posibilidad de mentir. La lengua permite la elaboración de mensajes no verdaderos. Un claro ejemplo sería la literatura, cuya característica fundamental es la creación de mundos de ficción. 
-Son autorreferenciales. Tienen la capacidad de referirse a sí mismos, gracias a la función metalingüística.
 -Es un sistema articulado, en el que partiendo de unidades pequeñas podemos crear elementos más complejos. La doble articulación del lenguaje permite elaborar infinitos mensajes partiendo de un número pequeño de unidades (los fonemas). En la primera articulación elaboramos los mensajes partiendo de los monemas o morfemas: 

Algun-a-s alumn-a-s entr-a-ron tarde 

En la segunda articulación podemos descomponer esos monemas en fonemas, que son unidades más pequeñas y menos numerosas:

 /a/ /l/ /g/ /u/ /n/ /a/ /s/ /a/ /l/ /u/ /m/ /n/ /a/ /s/ /e/ /n/ /t/ /r/ /a/ /r/ /o/ /n/ /t/ /a/ /r/ /d/ /e/ 

 3. EL LENGUAJE VERBAL Y SUS FUNCIONES

 3.1. Lenguaje verbal y lenguaje no verbal 

 Los seres humanos no utilizamos una sola manera de comunicarnos. Dependiendo de la clase de signos que empleemos, podemos diferenciar dos tipos generales: la comunicación verbal y la comunicación no verbal.

 3.2. La comunicación verbal 

 La comunicación verbal o lingüística es aquella que utiliza como signos las palabras. Transmitimos mensajes articulando sonidos con los que formamos signos lingüísticos. Con estos signos representamos los objetos y hechos de la realidad. Uniéndolos mediante las reglas de la gramática, construimos mensajes más o menos complejos (las oraciones) con los que representamos nuestros pensamientos. Quien escucha los sonidos que hemos pronunciado, si habla nuestra misma lengua, reconoce esos signos y su significado, de manera que puede evocar en su mente los pensamientos o ideas que pretendíamos transmitir. 

 3.3. La comunicación no verbal 

 Los enunciados verbales pueden ir acompañados y hasta ser sustituidos por signos pertenecientes a códigos no verbales. Son diferentes ramas de la lingüística las que se encargan del estudio de estos signos: la paralingüística, la cinésica y la proxémica. 

 La paralingüística estudia los elementos sonoros que acompañan a las emisiones lingüísticas: la intensidad, el volumen de la voz, el tono, etcétera. También estudia otros elementos significativos como la risa, el llanto, el grito, el bostezo, etc. 

 La cinésica estudia los gestos y las posturas corporales. 

 La proxémica analiza la colocación de los sujetos y de los objetos en el espacio y la interpretación que los sujetos hacen de esta colocación. La proxémica estudia, por ejemplo, la disposición de los objetos en los espacios interiores, ya sean públicos o privados. También se encarga de estudiar la distancia que, en una situación comunicativa, suele existir entre los individuos de las diferentes culturas o sociedades. 

 3.4. Las funciones del lenguaje 

 Todo mensaje lingüístico se emite con una determinada intención. Esa intención es la que define qué función comunicativa cumple el mensaje. Hay seis funciones del lenguaje y estas pueden relacionarse con los seis elementos del esquema de la comunicación:



- Función referencial o representativa (se relaciona con el referente o contexto): el emisor pretende transmitir al destinatario cierta información sobre la realidad: 

Ha llovido mucho. 
Anoche vi una película de Woody Allen. 
En estos mensajes la atención se centra en el referente o contexto, aunque en ocasiones este referente o contexto puede ser imaginario.

 -Función expresiva o emotiva (se relaciona con el emisor): la intención del emisor es mostrar sus emociones, sentimientos y opiniones: 

Me pongo triste cuando llueve. 
Cómo me gustó esa película. 

 -Función apelativa o conativa (se relaciona con el receptor): lo que el emisor pretende es provocar una respuesta en el destinatario. La respuesta puede ser física -cuando damos una orden a alguien- o verbal -cuando hacemos una pregunta y esperamos que el destinatario nos responda: 

Cierra la puerta. 
¿Tienes hora?

 -Función fática o de contacto (se relaciona con el canal): sirve para abrir el canal de comunicación, para cerrarlo o para indicarle al interlocutor que sigue abierto: 

Buenos días, dígame qué va a tomar. 
Bueno, vale. Hasta luego. 
Cuando repetimos constantemente sí en una conversación telefónica para indicarle al que nos habla que le estamos prestando atención. 

-Función metalingüística: es la función que le permite a la lengua referirse a sí misma. Se utiliza constantemente en las clases de Lengua: 

“Madre” es un sustantivo. 
“Hebilla” se escribe con hache y con be.

 -Función poética o estética: aparece cuando el emisor, empleando distintos mecanismos, centra la atención del discurso en el mensaje mismo, en su forma. Es la función que aparece en los textos literarios, en los que importa no solo lo que se dice sino cómo se dice. Como es lógico, varias funciones se pueden dar de forma simultánea en un mismo mensaje. Si un emisor dice Qué película más buena va a empezar ahora mismo en la televisión, está usando al mismo tiempo la función emotiva y la referencial. Si además estuviera insinuándole al destinatario que ponga la televisión, tendríamos también la función apelativa.

sábado, 19 de septiembre de 2015

LOS TEXTOS LITERARIOS: CARACTERÍSTICAS Y RASGOS LINGÜÍSTICOS. LOS GÉNEROS LITERARIOS.

1. Características y rasgos lingüísticos

Los textos literarios se diferencian del resto por su intención comunicativa, que es principalmente estética, es decir, artística. El autor expresa una visión personal del mundo por medio de recursos lingüísticos.

Los recursos lingüísticos aparecen en otro tipo de textos, pero en los textos literarios son mucho más frecuentes e importantes. En este tipo de textos la función lingüística que predomina es la poética.

Mediante un proceso de imitación de la realidad el autor crea un mundo de ficción. Independientemente de la mayor o menor aproximación a la realidad evocada, el mundo creado en el texto literario siempre es imaginario.

En la literatura debemos diferenciar un doble proceso comunicativo. Por una parte, el autor transmite un mensaje (el texto literario) a un el lector u oyente que lo interpreta. Por otra, los personajes de la narración comunican sus pensamientos, sentimientos y vivencias a otros personajes.

Para comprender cabalmente el mensaje literario, el receptor debe conocer el código lingüístico y otros códigos histórico-culturales (ideológicos, religiosos, políticos, artísticos…).

Los textos literarios se ajustan a determinados modelos. Esos modelos se denominan géneros. Los géneros literarios fundamentales son el género lírico, el género narrativo y el género dramático. Algunos estudiosos añaden a esta lista el género didáctico, en donde se incluirían los ensayos.

Todos los géneros literarios pueden adoptar la forma de la prosa o la del verso. Ninguna de estas formas de expresión se relaciona en exclusiva con ningún género.

2. Los géneros literarios

2.1. La lírica

2.1.1. Definición
La lírica sirve para expresar sentimientos, emociones y pensamientos, en definitiva, estados de ánimo.

2.1.2. Características principales
-Son subjetivos.
-En ellos predominan las funciones emotiva y poética.
-La voz poética que nos transmite sentimientos o emociones no debe ser identificada con el autor. Forma parte de la ficción.
-Son breves y en ellos abundan los recursos expresivos.
-Suelen presentarse en verso, aunque también existen obras en prosa (prosa poética).
-En la poesía, la voz poética puede expresarse en primera, segunda y tercera persona. A veces puede dirigirse a un destinatario de forma explícita.
-La poesía puede versar sobre cualquier tema, pero estos son los más recurrentes: el sufrimiento amoroso, el dolor por la muerte de un ser querido, el sentimiento religioso, la angustia existencial, la creación poética, etc.
-También existen tópicos, es decir, temas que han sido usados con cierta frecuencia a lo largo de la historia de la lírica: el carpe diem (aprovecha el día), el locus amoenus (lugar idílico), beatus ille (dichoso aquel que huye de la ciudad)…

2.1.3. Subgéneros líricos
Dentro del género lírico podemos encontrar modelos de textos reconocibles que podemos clasificar como subgéneros líricos. Estos son algunos de los más importantes:
-Égloga: generalmente tratan temas amorosos. Están protagonizadas por pastores que viven en un campo idealizado e irreal. Su métrica es variada. Son muy famosas las de Garcilaso de la Vega.
-Elegía: su tema principal suele ser la pérdida de un ser querido, aunque por extensión también son elegías ciertos poemas que desarrollan temas tristes, melancólicos, fúnebres, etc. Su métrica es variada. Las elegías más famosas en castellano son las Coplas a la muerte de su padre de Jorge Manrique y la Elegía a Ramón Sijé de Miguel Hernández.
-Oda: composición poética generalmente dedicada a grandes personajes, a lugares importantes o a ideas e ideales encomiables. El lenguaje es elevado y la métrica, variada. Son muy famosas las odas de fray Luis de León.
-Epístola: composición poética con forma de carta. El registro es culto y la métrica, variada. Fueron muy habituales entre los poetas renacentistas.

2.2. La narrativa

2.2.1. Definición
Dentro del género narrativo se agrupan los textos que cuentan historias por medio de un narrador.


2.2.2. Características principales
-En ellos predominan las funciones del lenguaje referencial y poética.
-Actualmente las narraciones suelen estar escritas en prosa, aunque en otros momentos de la historia también ha sido normal que se escribieran en verso (romances, cantares de gesta, fábulas en verso, etc.).
-El narrador que cuenta la historia pertenece al mundo de la ficción, de la misma forma que los personajes. El narrador puede estar en todas las personas: tercera, primera y segunda.

2.2.3. El narrador
El narrador en tercera persona es un narrador externo. No participa en la historia como personaje. Si su conocimiento sobre los personajes es total (pensamientos, sentimientos, pasado, futuro…) se llama narrador omnisciente. Si el narrador en tercera persona solo nos transmite lo que podría conocer un observador, se llama narrador objetivo.

El narrador en primera persona es un narrador interno. El narrador en este caso es uno de los personajes de la historia. Puede ser narrador protagonista, narrador secundario o narrador testigo, que no forma parte de la historia, pero ha sido espectador de la misma.

El narrador en segunda persona es de carácter experimental. La segunda persona suele ser un desdoblamiento del protagonista, en el que se convierte al protagonista o al mismo narrador en destinatario de lo narrado.

2.2.4. Análisis de un texto narrativo
Para analizar un texto narrativo deben considerarse dos niveles: el de la historia (los hechos que se cuentan) y el del discurso (la forma en que se cuentan esos hechos).

La historia consiste en una sucesión de acciones que siguen un orden cronológico y que unos personajes han llevado a cabo en un tiempo y un espacio determinados. Para analizar la historia hay que considerar estos elementos: las acciones, los personajes, el tiempo y el espacio. Según su papel en la historia, los personajes pueden ser principales o secundarios. Los personajes principales con los que nos identificamos y que tienen un objetivo fundamental dentro de la historia son los protagonistas. Los personajes que ayudan a los protagonistas a alcanzar sus objetivos se llaman aliados o ayudantes. Los personajes que dificultan la consecución de sus objetivos se llaman adversarios o antagonistas. El espacio es uno de los elementos más importantes, y suele condicionar las acciones de los personajes. El tiempo de la historia de un relato puede ser muy breve o abarcar años, incluso siglos. En
el tiempo, debemos diferenciar el tiempo que dura la historia de la época en la que se enmarca.

Tampoco hay que confundir el tiempo que dura la historia con el tiempo del discurso, que será el tiempo que ha de emplearse para leer o escuchar el relato. El discurso es la forma que tiene el narrador de contar esa historia, que no tiene por qué ser el orden cronológico. El orden cronológico puede verse alterados de tres formas: con un comienzo in media res (la acción empieza a contarse por la mitad de la historia), con analepsis o flash-back (se cuentan hechos anteriores al tiempo principal de la historia) y con prolepsis o flash-forward (se anticipan acontecimientos posteriores). A los saltos en el tiempo en los que desaparece parte de la historia se les llama elipsis. Solo en ciertas ocasiones (las escenas) el tiempo del discurso coincide con el tiempo de la historia.

2.2.5.Subgéneros narrativos
Dentro del género narrativo podemos encontrar algunos modelos literarios con rasgos muy reconocibles a los que denominaremos subgéneros narrativos. Estos son algunos de los más importantes:
-Poema épico o cantar de gesta: narración extensa en verso que aborda la historia de un héroe que representa el destino de un pueblo. El más famoso de la literatura castellana es el Cantar de Mio Cid.
-Romance: narración breve en verso (generalmente son octosílabos), con rima asonante en los versos pares (los impares quedan sueltos). Es uno de los subgéneros narrativos más habituales en la literatura española desde la EM.
-Fábula: narración breve que intenta transmitirte una enseñanza. Generalmente están protagonizadas por animales con cualidades humanas. Pueden estar en prosa o en verso. Vienen de la literatura griega. En la literatura española son destacables las versiones que se hicieron de las fábulas clásicas en la EM y en el siglo XVIII.
-Cuento: narración breve en prosa. En la narrativa en español destacan cuentistas como don Juan Manuel, Leopoldo Alas Clarín, Jorge Luis Borges o Julio Cortázar.
-Novela: narración extensa en prosa. El novelista más universal de la literatura española es Cervantes, pero también podemos destacar autores como Galdós o Cela. En la literatura hispanoamericana son muy importantes Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa.

2.3. El drama

2.3.1. Definición
Los textos dramáticos son aquellos que se crean para ser representados en un espacio teatral.
2.3.2. Características principales
-Desarrollan una historia que se representa por medio de las palabras y de las acciones de los personajes, sin que medie normalmente la voz de un narrador.
-En ellos predominan las funciones apelativa, emotiva y poética.
-La forma de comunicación verbal es el diálogo. Puede adoptar la forma de la prosa o la del verso.
-Estos textos pueden ser leídos, pero lo normal es que su recepción sea colectiva (el público que asiste a una función de teatro).
-La representación de una obra teatral implica la existencia de un doble tipo de comunicación: la que se establece entre los personajes de la ficción y la que se da entre los actores y el público.
-El argumento de un texto dramático tiene rasgos similares al de un texto narrativo. Los personajes pueden clasificarse en protagonistas y secundarios, y son muy importantes elementos narrativos como el tiempo y el espacio.
-En algunos momentos de la historia se ha defendido la regla de las tres unidades, que imponía a las obras la unidad de acción (solo se podía contar una historia en cada obra), la unidad de tiempo (el tiempo de la historia no podía superar las veinticuatro horas) y la unidad de espacio (toda la historia debía desarrollarse en el mismo espacio dramático).

2.3.3. El texto dramático
En los texto literarios hay que diferenciar el texto principal, formado por los diálogos de los personajes, y el secundario, que son las acotaciones que escribe el autor para dar orientaciones al director de la obra.

En el texto principal podemos encontrar diálogos, monólogos y apartes. Un monólogo es la intervención de un personaje que no se dirige a ningún otro personaje, sino a sí mismo. Cuando el personaje medita sobre una situación para transmitir sus pensamientos al público, el monólogo se denomina soliloquio. Los apartes son intervenciones breves en las que un personaje habla con el público sin que puedan escucharle los otros personajes.

En el texto secundario encontramos las acotaciones, que nos ofrecen informaciones muy variadas sobre el tono de voz, la escenografía, la iluminación, etc. En las acotaciones suele predominar la función referencial, aunque hay acotaciones muy elaboradas estilísticamente, como las de Valle-Inclán.

2.3.4. Subgéneros dramáticos
Dentro del género dramático, encontramos modelos reconocibles a los que llamamos subgéneros dramáticos. Los textos de más duración se denominan géneros mayores. Los que son más breves son los géneros menores.
Algunos subgéneros mayores importantes son:
-Tragedia: presenta un conflicto trágico en el que generalmente encontramos a un héroe que se enfrenta a un destino adverso. El protagonista normalmente acaba muerto o derrotado. El heroísmo de estas obras se relaciona generalmente con valores éticos o religiosos. Pueden ser en prosa o en verso. En la literatura española, destacan las tragedias del Barroco, especialmente las de Calderón de la Barca.
-Comedia: presentan una historia desde un punto de vista cómico. Sus personajes suelen ser gente corriente, aunque a veces aparecen caricaturizados. En el teatro español también podemos destacar las comedias del Barroco, por ejemplo, las de Lope de Vega.
-Tragicomedia: en estas obras se mezclan los elementos de la tragedia y de la comedia. En ellas se mezclan personajes nobles o de clases elevadas con otros de baja condición. El final no tiene por qué ser tan dramático y terrible como el de las tragedias. Autores barrocos como Lope y Calderón también destacan en este subgénero.
-Drama: presenta un conflicto, pero sin la grandilocuencia y grandiosidad de las tragedias. Suele ser realista y normalmente se centra en los problemas de la burguesía o del hombre actual (la familia, las relaciones personales, las relaciones profesionales, etc.). En el siglo XX podemos destacar a Jacinto Benavente o a Antonio Buero Vallejo.

Algunos subgéneros menores destacables son estos:
-Entremés: obra breve normalmente humorística. Sus personajes suelen ser populares. Se representaba al comienzo de una pieza grande o entre dos de sus actos. Son muy famosos los entremeses de Cervantes.
-Sainete: así se empezaron a denominar los entremeses a partir del siglo XVIII. El sainete se aparta de los tipos y recursos propios del entremés, para acercarse a la realidad de su época. Dentro del sainete, destacan autores como Ramón de la Cruz o Carlos Arniches.

jueves, 17 de septiembre de 2015


ACENTUACIÓN

 

REGLAS GENERALES DE ACENTUACIÓN

Palabras agudas: Se acentúan en la última sílaba. Llevan tilde cuando acaban en –n, -s o vocal (jamón, tabú, jamás).

 

Palabras llanas: Se acentúan en la penúltima sílaba. Llevan tilde cuando no terminan ni en –n ni en –s ni en vocal (fértil, árbol, tesis, dosis).

 

Palabras esdrújulas: Se acentúan en la antepenúltima sílaba. Todas llevan tilde (médico, rápido, esdrújula, sílaba).

 

Palabras sobresdrújulas: Se acentúa en alguna sílaba anterior a la antepenúltima. Todas llevan tilde (devuélvemelo, recuérdanoslo).

 

NOTA: Los monosílabos no llevan tilde (salvo en el caso de algunos monosílabos con tilde diacrítica). Ejemplos: fe, bien, ruin.

 

ACENTUACIÓN DE DIPTONGOS E HIATOS

 

Diptongo: Tenemos un diptongo cuando dos vocales van juntas en la misma sílaba (puer-ta, cier-to, duer-me).

 

Hiato: Se produce un hiato cuando dos vocales que van juntas en una palabra pertenecen a sílabas distintas (re-o, ro-e-dor, te-ní-a).

 

Reglas para saber si tenemos diptongo o hiato (y si llevan tilde)

 

Vocales abiertas: a, e, o.

Vocales cerradas: i, u.

 

Primera posibilidad:

vocal abierta + vocal abierta = hiato.

(ro-er, a-é-re-o)

Se siguen las reglas generales de acentuación.

 

Segunda posibilidad:

vocal cerrada + vocal cerrada = diptongo.

(rui-do, hui-da)

Se siguen las reglas generales de acentuación.

 

Tercera posibilidad:

a)No se acentúa la vocal cerrada = diptongo.

(puer-ta, mur-cié-la-go, cau-sa)

Se siguen las reglas generales de acentuación.

 

b)Se acentúa la vocal cerrada = hiato.

(Ma-rí-a, ha-bí-a, a-cen-tú-a, pa-ís, bú-ho)

Se pone siempre tilde en la vocal cerrada, aunque no le corresponda según las reglas generales de acentuación.

 

TRIPTONGOS

 

Un triptongo es la unión de tres vocales que se pronuncian en la misma sílaba. A efectos de colocación de la tilde, hay triptongo cuando una vocal abierta ocupa la posición intermedia entre dos vocales cerradas: ac-tuáis, a-ve-ri-guáis. En caso de triptongo se siguen las reglas generales de acentuación.

 

Es necesario que ninguna de las vocales cerradas sea tónica para que exista el triptongo. Si alguna vocal cerrada se acentúa, desaparece el triptongo: sa--ais, te--ais. En este caso la vocal cerrada acentuada siempre llevará tilde.

 

TILDES DIACRÍTICAS

 

-de (preposición) y dé (verbo dar)

-mas (conjunción adversativa; igual a pero) y más (adverbio de cantidad)

-te (pronombre personal) y té (sustantivo)

-el (determinante artículo) y él (pronombre)

-mi (determinante posesivo) y mí (pronombre personal)

-tu (determinante posesivo) y tú (pronombre personal)

-se (pronombre personal y reflexivo), sé (verbo saber) y sé (imperativo del verbo ser)

-si (conjunción),  sí (adverbio afirmativo) y sí (pronombre personal)

-aun (cuando equivale a hasta, incluso, también o siquiera, o formando parte de la locución aun cuando) / aún (cuando es sinónimo de todavía).

 

COMO NORMA GENERAL: Siempre que exista un determinante y un pronombre que coincidan en su forma, el pronombre se acentuará. Así: mi casa / eso es para mí; tú quieres / tu coche; él come / el amigo, etc.

Por eso hay que tener cuidado con las ultracorrecciones: lleva tilde, por ejemplo, en para mí porque existe un determinante mi (mi coche). Por eso mismo, a ti nunca se le pone tilde, porque no existe ninguna palabra homógrafa ni homófona en castellano.

TILDES EN PARTÍCULAS INTERROGATIVAS Y EXCLAMATIVAS

-cuanto, -a, -os, -as (pronombre, determinante y adverbio relativo)
-cuánto, -a, -os, -as (pronombre, determinante y adverbio interrogativo y exclamativo).

-cual, cuales (pronombre relativo o adverbio de modo)
-cuál, cuáles (pronombre interrogativo y exclamativo)

-donde, cuando, como (adverbios relativos)
-dónde, cuándo, cómo (adverbios interrogativos y exclamativos)

-que (pronombre relativo o conjunción)
-qué (pronombre, determinante y adverbio interrogativo y exclamativo)

-quien, quienes (pronombre relativo)
-quién, quiénes (pronombre interrogativo y exclamativo)

ACENTUACIÓN DE PALABRAS COMPUESTAS

Palabras compuestas sin guion:
-Solo se les pone una tilde si les corresponde según las reglas generales de acentuación. Ejemplos: tiovivo, cefalotórax.

Palabras compuestas con guion:
-Cada uno de los componentes debe llevar tilde si así lo exigen las reglas generales de acentuación. Ejemplos: astur-leonés, físico-químico.

Palabras compuestas con –mente:
-Los adverbios terminados en –mente deben acentuarse siguiendo las reglas generales de acentuación, pero sin tener en cuenta la terminación –mente.

-Ejemplos:

solamente no lleva tilde porque sola es llana terminada en vocal

fácilmente lleva tilde porque fácil es llana terminada en consonante que no es –n ni –s

Palabras compuestas con un verbo y un pronombre enclítico:
-Los pronombres personales átonos a veces se unen al final de las formas verbales. En este caso consideramos que forman una sola palabra y seguimos las reglas generales de acentuación. Ejemplos: ponlo, estate, dámelo.

(Puede parecer que esta regla sobra, pero está bien dejarlo claro porque antes estas palabras se acentuaban sin tener en cuenta el pronombre, y así las podéis encontrar en libros editados hace unas décadas).

ACENTUACIÓN DE PALABRAS PROCEDENTES DE OTRAS LENGUAS

-Las palabras y expresiones latinas que se emplean en castellano llevan tilde cuando así lo exigen las reglas generales de acentuación. Ejemplos: memorándum, déficit, currículum, alma máter...

-Las palabras y nombres propios extranjeros que no han sido incorporados a nuestra lengua no llevan ningún signo de acentuación que no pertenezca a su idioma original. Conviene además escribirlas entre comillas o con letra cursiva. Ejemplos: catering, zapping. Procederemos de la misma manera con los términos y expresiones del latín.


-Las palabras y nombres propios extranjeros que ya se han incorporado o adaptado a nuestra lengua llevan tilde si así lo exigen las reglas generales de acentuación. Ejemplo: Turín, búnker, París.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

USO DE LAS MAYÚSCULAS EN CASTELLANO

SE ESCRIBEN CON MAYÚSCULA INICIAL

Signos de puntuación y criterios de redacción
-La primera palabra de un escrito y la primera después de punto: Me voy a casa. Hasta mañana.
-La primera palabra que sigue a los puntos suspensivos cuando cierran un enunciado: A lo mejor... Vale.
-La palabra que va después de los dos puntos de una fórmula de encabezamiento en una carta o en un documento administrativo, o que reproduce palabras textuales. Ejemplos: Estimado amigo: Le agradezco... / Perico Pérez dijo: “Somos seres infaustos”. En el resto de supuestos no se escribe mayúscula inicial después de los dos puntos.

Personas, animales, divinidades
-Los nombres de persona o animal: Jeremías, Toby…
-Los sobrenombres y apodos. Ejemplo: el Bosco, el Patas…
-Si un apellido español comienza por preposición, o por preposición y artículo, se escribe con minúscula si acompaña al nombre, pero con mayúscula si se omite el nombre de pila: el señor Luis de Torres / el señor De Torres, la señora Juana de la Rosa / la señora De la Rosa.
-Los apellidos y nombres de familias y dinastías: los Austrias, los Borbones, los Kennedy, los Julios…
-Los nombres de las divinidades y de los libros sagrados: Alá, Mesías, Biblia, Dios, Corán…
-El sustantivo “dios” solo se escribe con mayúscula cuando se emplea como nombre propio, de carácter antonomástico, para designar al ser supremo de una religión monoteísta. La mayúscula se mantiene en los refranes y expresiones o frase hechas: “A Dios rogando y con el mazo dando”.
-Cuando un grupo nominal se utilice como nombre propio de un personaje de ficción, sus componentes significativos se escribirán con mayúscula inicial: el Gato con Botas.

Lugares
-Los nombres propios de lugares: Asia, El Salvador, Puerto de la Cruz, Barcelona, Villacepas, El Cairo…
-Si un nombre genérico de lugar se utiliza de forma antonomástica para referirse a un lugar concreto, se pone la letra inicial en mayúscula. Por ejemplo: la Península (para nombrar la península ibérica), el Golfo (para nombre el golfo pérsico)… Pero si el sustantivo aparece seguido de un adjetivo derivado del topónimo, no se escribe nunca mayúscula: península ibérica, golfo pérsico, islas británicas…
-Los adjetivos y sustantivos que forman parte de la denominación de sedes o instituciones, de edificios singulares o de conjuntos de carácter monumental: el Coliseo, el Arco del Triunfo, la Casa de América, la Catedral de Santiago, los Reales Alcázares, la Torre Eiffel… No obstante, cuando el sustantivo genérico que acompaña al término específico se corresponde con la naturaleza del referente designado, es admisible escribir el sustantivo con minúscula: el arco del Triunfo, la torre Eiffel, la catedral de Santiago…
-Se escriben con mayúscula inicial los términos que componen la denominación de rutas y caminos turísticos o de gran relevancia histórica: el Camino de Santiago, la Ruta del Quijote, la Ruta de la Seda…
-Los nombres propios de constelaciones, estrellas, planetas y astros: la Osa Mayor, la Tierra, la Vía Láctea, el cometa Halley… Las palabras “tierra”, “sol” y “luna” solo se escriben con mayúscula inicial en contextos astronómicos, en los que funcionan como nombres propios para designar al planeta, la estrella o el satélite, respectivamente: Un eclipse lunar se produce cuando la Tierra se interpone entre el Sol y la Luna. Por otra parte, la palabra “universo” se escribe con minúscula inicial.

Publicaciones
-Las palabras que integran la denominación de una publicación: El Mundo, El País, Horizonte Editores, Espasa Calpe, etc.
-La primera palabra del título de un libro, un disco, una obra de teatro, etc.: Luces de bohemia, Voces de ultrarrumba, Pájaros en la cabeza, Tres sombreros de copa, Crónica de una muerte anunciada, El Quijote…

Instituciones y organismos
-Los nombres de instituciones, entidades, organismos, partidos políticos, equipos de fútbol, etc.: Biblioteca Nacional, Real Academia Española, Banco Santander, Partido Socialista Obrero Español, Agencia Tributaria, Real Madrid, Rayo Vallecano, Fútbol Club Barcelona… Sin embargo, se escriben con minúscula si se utiliza un nombre común para referirse a una institución o entidad nombrada con anterioridad: El programa fue elaborado por el Departamento de Matemáticas. Este departamento… Solo puede utilizarse la mayúscula en este caso si le precede un artículo (el, la): El programa fue elaborado por el Departamento de Matemáticas. El Departamento…
-Los nombres comunes cuando designan a una entidad o colectividad como organismo determinado: el Estado, la Justicia, la Administración, la Bolsa, la Corona, las Cortes, el Ejército, el Gobierno, la Hacienda Pública, la Iglesia, la Universidad… En estos casos la mayúscula no afecta a los complementos del sustantivo: la Iglesia católica, la Iglesia ortodoxa, el Gobierno español, el Ejército británico, la Universidad española… Hay que tener cuidado de no usar la mayúscula en los casos en los que estas palabras se emplean con valor colectivo y no institucional: La policía (varios policías) llegó rápidamente. / El ejército(conjunto de tropas) no logró pasar la frontera. / Casi toda la universidad (casi todos los universitarios) participó en las protestas.

Periodos de tiempo
-Las fiestas civiles y religiosas: Navidad, Día de la Constitución, Carnaval, Semana Santa…
-Los nombres de los grandes movimientos artísticos y culturales: el Renacimiento, el Barroco, el Romanticismo… Si llevan complementos, estos se escriben con minúscula: el Renacimiento francés, el Barroco tardío, el Romanticismo alemán…
-Los periodos geológicos o paleontológicos: el Mioceno, el Paleozoico, el Jurásico… No llevan mayúsculas los adjetivos que pueden acompañarlos: el Pleistoceno medio, el Jurásico superior…
-Los sustantivos “prehistoria” e “historia”, que designan los dos grandes periodos cronológicos en que se divide la existencia humana, se escriben con minúscula inicial: La aparición de la escritura marca el paso de la prehistoria a la historia.Sin embargo, sí se escriben con mayúsculas los diferentes periodos en que dividimos tanto la historia como la prehistoria: el Paleolítico, el Neolítico, el Medievo, la Alta Edad Media, el Renacimiento, la Edad Moderna, el Siglo de las Luces, la Guerra Fría… En las denominaciones de los diferentes imperios, tanto si se usan para referirse al periodo de tiempo caracterizado por esa forma de gobierno o al conjunto de territorios que los conforman, se escribe con mayúscula la palabra “Imperio”, pero no sus complementos: el Imperio romano, el Imperio bizantino, el Imperio austrohúngaro, etc. Si el adjetivo va antepuesto, sí se escribe con mayúscula: el Bajo Imperio. También se
pueden escribir con mayúscula todos los complementos del nombre si todo el conjunto forma un solo nombre propio: Sacro Imperio Romano Germánico.
-Los acontecimientos históricos relevantes: la Reconquista, la Contrarreforma, la Gran Depresión, la Primavera de Praga, la Revolución Industrial, la Revolución de los Claveles… Si alguna revolución lleva un adjetivo que indica nacionalidad, ese adjetivo irá en minúscula: la Revolución francesa, la Revolución mexicana.
-En el caso de las guerras, solo es necesaria la mayúscula en las palabras que acompañan al sustantivo “guerra”: la guerra de los Cien Años, la guerra de Secesión, la guerra de la Independencia, la guerra del Golfo, etc. Si la expresión no es nominativa, sino solo apelativa, no es necesaria la mayúscula inicial en ninguna palabra: la guerra civil española, las guerras carlistas, las guerras púnicas… Aunque hay casos en el que las expresiones son onomásticas y se pueden escribir con mayúsculas: Primera Guerra Mundial (I Guerra Mundial), Segunda Guerra Mundial (II Guerra Mundial), Guerra Civil (para referirse, por ejemplo, a la española de 1936-39).

-Periodos concretos de la historia caracterizados por una forma de gobierno. Así podemos decir de que la antigua Roma tuvo tres periodos: la Monarquía, la República y el Imperio. O decir “la Dictadura” para referirnos a un periodo histórico con esa forma de gobierno.

Otros
-Los signos del zodiaco: Acuario, Leo, Piscis…
-Los nombres de las disciplinas científicas o de las asignaturas: Filología, Biología, Ciencias Sociales, Lengua Castellana, Matemáticas...
-En los nombres latinos que se emplean en la nomenclatura científica internacional para designar las distintas especies y subespecies de animales y plantas, se escribe con mayúscula inicial solo el primer componente: Pinus pinaster (nombre científico del pino resinero), Felis sisvestris catus (gato común europeo), el Homo sapiens, etc. Estos nombres se escriben en cursiva.
-Todas las palabras significativas que forman parte del nombre de premios, distinciones y condecoraciones: el Premio Cervantes, los Premios Príncipe de Asturias, la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio…

NO LLEVAN MAYÚSCULA INICIAL

Personas, animales, divinidades
-Se escriben con minúscula las fórmulas de tratamiento cuando no van abreviadas: don, doña, señor, señora… Aunque sí llevan mayúscula sus abreviaturas: D., D.ª, Sr., Sra….
-Los sustantivos referidos a títulos nobiliarios y cargos o empleos de cualquier rango se escriben con minúscula, independientemente de que acompañen o no al nombre propio al que hacen referencia: La reina inaugurará un museo. / El rey Arturo es el personaje principal de la obra. / El papa visitará la India. / El presidente del gobierno acudirá al Congreso.
-Los pronombres personales (te, ti, tú, él, ella…) referidos a Dios, a la Virgen o a otras personas sagradas se escribirán con minúscula: Ve con Dios, que él te guíe y proteja de todo mal.

Lugares
-Cuando para referirse a un accidente geográfico se emplea el sustantivo genérico seguido de un adjetivo derivado del topónimo al que dicho accidente corresponde, tanto el sustantivo genérico como el adjetivo se escriben con minúscula: cordillera andina (deriva del topónimo Andes), meseta castellana (deriva del topónimo Castilla), islas británicas (deriva del topónimo histórico Britania), península ibérica (deriva del topónimo histórico Iberia), península itálica (deriva del topónimo Italia)… Es necesario
diferenciar estos casos de aquellos en los que el adjetivo va con mayúscula inicial por no derivar de un topónimo previo y ser, por tanto, la parte genuina propia de la denominación: mar Mediterráneo, mar Rojo, islas Canarias, etc.
-El artículo que antecede al nombre propio de una comarca se escribe con minúscula: la miel de la Alcarria, el azafrán de la Mancha, el clima de los Monegros, las playas del Algarve… El artículo que antecede al nombre de una comarca se escribe con mayúscula solo si forma parte del nombre propio de una división político-administrativa: Castilla-La Mancha, La Rioja.
-Los puntos cardinales (norte, sur, este, suroeste… ) siempre se escribirán con minúscula.
-Los hemisferios y las líneas imaginarias de la esfera terrestre se escriben con minúscula: ecuador, trópico de Capricornio, el círculo polar ártico, el hemisferio norte…

Periodos de tiempo
-En castellano no llevan mayúscula ni los días de la semana (lunes, martes, miércoles...) ni los meses del año (enero, febrero, marzo...) ni las estaciones (verano, primavera, etc.).
-Si nos referimos de forma genérica a las diferentes etapas y ciclos educativos no se escriben con mayúscula: educación infantil, educación primaria, educación secundaria, bachillerato, licenciatura… Sí se escriben con mayúscula los complementos específicos que puedan llevar: bachillerato de Humanidades, licenciatura en Ciencias de la Salud… No obstante, sí podemos escribir las etapas y ciclos educativos con mayúscula inicial si nos referimos a ellas con el nombre oficial legalmente establecido: Educación Secundaria Obligatoria, Educación Primaria…

Otros
-Los sustantivos que designan las formas de Estado o de gobierno se escriben con minúscula porque son nombres comunes: España es una monarquía parlamentaria. / En esa etapa se ensancharon las fronteras del imperio. Aunque, como ya dijimos, se pueden escribir con mayúscula inicial cuando se utilizan onomásticamente para referirse a periodos concretos de la historia caracterizados por esa forma de gobierno. Así podemos decir “la Dictadura” para referirnos a un periodo histórico en el que haya existido esa forma de gobierno. También llevan mayúsculas si forman parte del nombre de un Estado: Principado de Andorra, Reino de España, República Argentina, etc. No se puede, por ejemplo, en “república mexicana”, ya que la denominación oficial de ese país es Estados Unidos Mexicanos.
-Las leyes, teorías y principios científicos se escriben en minúscula: ley de la gravedad, ley de Ohm, principio de Arquímedes, teorema de Pitágoras…
-Escuelas y corrientes de pensamiento se escriben con minúscula: estructuralismo, positivismo, platonismo, kantismo…
-Movimientos o estilos artísticos también: gótico, románico, conceptismo, cubismo, dadaísmo, surrealismo…
-Se escriben con minúscula tanto los sustantivos que designan las distintas religiones como los que designan el conjunto de fieles de una religión: budismo, catolicismo, islam, judaísmo, cristianismo, cristiandad…

ACENTUACIÓN DE LAS LETRAS MAYÚSCULAS

Las letras mayúsculas llevan tilde si así lo exigen las reglas generales de acentuación. Ejemplo: África, MÉDICO, ELECTRÓNICA ELÍAS, etc.

martes, 8 de febrero de 2011

COPLAS DE JORGE MANRIQUE POR LA MUERTE DE SU PADRE

Las coplas a la muerte de su padre es una elegía escrita por Jorge Manrique por la muerte de su padre, Rodrigo Manrique. A pesar de estar escritas en un período de transición hacia el Renacimiento (siglo XV), podemos apreciar en ellas el pensamiento cristiano medieval: vida entendida como un camino hacia la verdadera vida, la vida eterna, desprecio de los bienes terrenales, la muerte nos iguala a todos... Los tópicos literarios que aparecen en las coplas ya los hemos visto en clase, Ubi sunt?, Tempus fugit, Vanitas vanitatis... ¿Qué opinión tienes tú de esta manera de pensar?